23 febrero 2012

Especies invasoras, conceptos claves para su correcta comprensión


Cortadería selloana
La facilidad del ser humano para desplazarse, le permite conocer nuevos lugares, disfrutar de otras culturas y observar recónditos paisajes. Además, estos viajes ofrecen la oportunidad de gozar con la observación de una flora diferente, exótica y de gran belleza.

Pero, las plantas son seres vivos que, al cambiar de hábitat, pueden interaccionar con las especies autóctona, modificar el entorno en el se introducen y provocar otros efectos al interactuar con los diferentes elementos que componen los ecosistemas del lugar.

Definición de planta autóctona y planta invasora


Aquellas especies vegetales capaces de prosperar libremente en un entorno determinado, sin que el ser humano promueva su desarrollo, son las plantas autóctonas de ese ecosistema concreto.

Por el contrario, las plantas invasoras son especies vegetales exóticas (plantas naturalizadas) que presentan un gran poder de expansión. Esto significa que pueden originar descendencia a gran distancia de las plantas progenitoras, arrinconando, de esta manera, a las especies propias del hábitat en el que se implantan. Como consecuencia, disminuye la biodiversidad de la flora autóctonas del entorno que colonizan.


Diferencia entre planta alóctona y planta naturalizada

El ser humano es responsable, en cierta medida, del traslado de especies vegetales desde sus lugares de origen, donde son especies autóctonas, hasta otros territorios. Estos vegetales se denominan plantas alóctonas y pueden ser movilizados de manera premeditada o fortuita.

Un ejemplo de planta alóctona es el carrizo de la pampa (Cortaderia selloana) que llegó al territorio estatal con fines ornamentales.

Las plantas naturalizadas, en cambio, logran asentarse en un entorno natural por sí mismas, siendo capaces de permanecer en él de manera autónoma al menos durante 10 años. Esto es, no precisan de la participación directa del hombre para su supervivencia en el ambiente en el que se localizan.

Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras


El concepto de especie invasora puede aplicarse a la flora, a la fauna o, incluso, a patógenos invisibles al ojo humano (entes microscópicos).

La inclusión de especies invasoras en un ecosistema puede acarrear consecuencias negativas diversas: reducción de la biodiversidad, pérdidas económicas y problemas de salud pública. También suponen un factor de riesgo para el aumento de la erosión del suelo o la generación de incendios.

Por ello, en las últimas décadas, diferentes países han elaborado o suscrito convenios, directivas y leyes que permiten regular el traslado de especies vegetales y animales a través de sus territorios.

En el ámbito estatal, el último reglamento desarrollado al respecto ha sido el Real Decreto 1628/2011, de 14 de noviembre, por el que se regula el listado y catálogo español de especies exóticas e invasoras.

La finalidad de este reglamento es establecer las pautas para crear y gestionar el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y el Listado de Especies Exóticas con Potencial Invasor. Y, desde su publicación en el BOE a finales del 2011 ha suscitado ciertas críticas.

En cualquier caso, es necesario entender el complejo funcionamiento de los ecosistemas naturales y las estrechas relaciones que se establecen entre los diferentes elementos que los componen. Así pues, introducir nuevas especies en cualquier hábitat requiere sopesar las consecuencias que acarreará esta acción, ya que cualquier perturbación sobre estos sistemas vivos afectará, de una u otra manera, a su equilibrio.

Fotografía de la autora del texto.

Por Noemi Arana

Un lugar ecológico Actualizado en: jueves, febrero 23, 2012
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